Javier Vicente: «La irrupción del COVID-19 ha tenido un impacto importante en la sociedad, en particular para las personas que estaban ya en una situación límite»

El psiquiatra en Cáritas Diocesana de Tui-Vigo nos cuenta el impacto que ha tenido el COVID-19 en el Servicio de Apoyo Psicológico y sus usuarios.

Cáritas Diocesana Tui-Vigo | Oct. 09, 2020

Javier Vicente Alba es el Psiquiatra del Servicio de Apoyo Psicológico de nuestra entidad.  Comenzó con nosotros como voluntario hace 7 años y desde enero de 2020 es colaborador externo de Cáritas Diocesana de Tui Vigo.

Al igual que remarcaba María Herrero, la psicóloga y segunda integrante de  este equipo en una entrevista anterior, Javier hace hincapié en que  hay que ver el servicio de apoyo psicológico dentro del modelo de atención multidisciplinar e integral de Cáritas, lo que se significa la atención y el acompañamiento de forma coordinada con los diferentes programas y servicios en los que participa la persona. 

¿Qué es el Servicio de Apoyo Psicológico? ¿Quiénes lo integran?

Es un servicio que busca prestar un acompañamiento y apoyo a personas que acuden a Cáritas con dificultades en la esfera de la salud mental.

Actualmente está integrado por María Herrero, que es la psicóloga y responsable del equipo, y yo.

¿Cuál es el perfil que más demanda este servicio?

El perfil que atendemos es muy variable. Quizás la queja más frecuente con la que llegan a nuestro dispositivo sea la ansiedad, que normalmente se deriva de factores sociales (problemas económicos, desarraigo).

Un porcentaje de las demandas provienen de personas en riesgo de exclusión social o personas que se encuentran en una situación irregular, sin una asistencia normalizada. Algunas de ellas ya vienen con una patología diagnosticada previamente en su país y necesitan mantener un seguimiento y ayuda con el tratamiento farmacológico.

¿ Cómo llegan las personas a este servicio?

En general, atendemos a personas derivadas desde los diferentes programas que existen en Cáritas (como puede ser Acogida, el programa de Búsqueda Activa de empleo, Salud…), ya sea porque lo solicita la propia persona,  o cuando los profesionales de los otros programas encuentran que existen dificultades a nivel emocional o la existencia de un posible cuadro de patología mental.

Cáritas se basa en un modelo de atención comunitaria multidisciplinar que atiende y acompaña a las personas haciendo hincapié en las necesidades sociales y en sus necesidades psicológicas.

Desde el servicio de apoyo psicológico queremos aportar nuestra mirada y experiencia dentro de estas necesidades, pero siempre coordinados con el resto de los profesionales que se encuentran alrededor de la persona.

Esto no sólo se refiere al propio equipo de Cáritas, sino también a compañeros de otras instituciones o redes públicas, como los profesionales de la Salud Mental, el Servicio de Menores y, sobre todo, con el Médico de Atención Primaria. Buscamos así funcionar de manera integrada con el sistema ya existente, evitando un trabajo en paralelo.

¿Cómo se adaptó este servicio durante el Estado de Alarma? 

El Estado de Alarma ha supuesto un gran reto para todos los dispositivos de atención a las personas en general. Ha sido necesario, como todo mundo, buscar alternativas para poder mantener el acompañamiento que se estaba realizando, o incluso incrementarlo.

Durante la Fase 0 del estado de alarma, los seguimientos se realizaron de manera telefónica a través de la tele-asistencia. También se reforzó el blog de Cáritas subiendo información, consejos, etc. sobre Salud Mental.

Desde finales de Mayo-Junio, en Cáritas se ha realizado un gran esfuerzo para condicionar los espacios de atención presencial, distribuyendo los despachos y los horarios para evitar la concentración de mucha gente en la sala de espera, que es una sala de espera común, siguiendo los protocolos establecidos.

Todo esto ha permitido que pudiéramos volver a realizar las asistencias nuevamente de manera presencial al ritmo que teníamos previamente y que mantenemos a día de hoy.

¿Cuál ha sido la evolución en cuánto a usuarios? ¿Se ha mantenido estable o se ha notado un incremento de personas derivadas o de personas que quieren solicitar en los últimos meses?

En general, la atención en estos meses se ha incrementado, comparado por ejemplo con los dos años previos, sobre todo en la atención psicológica.  Hemos visto que han retornado al servicio personas que hacía mucho que ya no estaban acudiendo.

¿Qué consecuencias ha tenido el COVID-19 en las personas que acuden a este servicio y a la población con salud mental en general? 

La irrupción de la COVID-19 y la situación de Estado de Alarma han tenido un impacto muy importante para la sociedad en general. En particular, para las personas que previamente estaban pasando más dificultades económicas, o estaban ya en una situación límite, este impacto ha sido todavía mayor.  Esto mismo ha ocurrido en personas con patología mental grave en situación de exclusión social  o en una situación sin regularizar.

¿Cuáles son los factores que más han afectado a esta población desde la llegada del COVID?

La impresión es que hay un incremento en la incertidumbre y en el miedo por lo que estamos viviendo, algo que a día de hoy en nuestra sociedad no llevamos bien. Además, hay más preocupaciones por la situación económico-laboral. La traducción de esto, psicopatológicamente, es muy variable. Se ha visto, por ejemplo, un empeoramiento general en la calidad de sueño o un aumento en los niveles de ansiedad o del pensamiento rumiativo.  En general, como comentaba previamente, hay un incremento sobre todo de la clínica ansiosa.

¿Se ha notado un incremento de personas derivadas o que solicitan este servicio en los últimos meses?

Hemos notado un incremento en las derivaciones y un incremento en los seguimientos de las personas que ya se encontraban dentro del dispositivo, sobre todo a nivel psicológico.

¿Qué consejos o recomendaciones nos darías para cuidar nuestra salud mental y  poder sobrellevar la nueva normalidad y los cambios que se produzcan en los próximos meses de la mejor manera posible?

 Es difícil dar consejos o recomendaciones sin caer en opiniones personales sobre la situación. De la primera ola de la pandemia, los sanitarios hemos aprendido que la protección es fundamental y que si se mantienen las medidas de seguridad vigentes (distancia de seguridad de 2m, higiene de manos frecuente y el uso de las mascarillas), el riesgo de contagio es mínimo.

Como consejo en general para nuestra salud mental, creo que el más importante sería el  fomentar y mantener unas rutinas diarias saludables: nuestro autocuidado,  el cuidado de nuestro entorno o nuestras relaciones sociales.

Si quieres escuchar el podcast de  la entrevista haz click aquí

 

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